El alcalde de Cruz Pérez Cuéllar sorprendió esta mañana al conectar, sin escalas, los conflictos en Medio Oriente con la economía de Ciudad Juárez. Durante su conferencia, el edil abordó el panorama internacional como si se tratara de un informe geopolítico de alto nivel, advirtiendo que las tensiones en aquella región podrían impactar, eventualmente, el precio de los combustibles en la frontera.
Decena de ciudadanos forenses, lo han criticado y aseguran que en vez de andar comentando conflictos internacionales, mejor se debería tapar los miles de baches que hay en Ciudad Juárez que pareciera que la guerra se está dando aquí porque hay muchos cráteres pareciera que aquí es donde caen los misiles y no Irán
Aunque no profundizó en los mecanismos económicos ni ofreció mayores detalles técnicos, el alcalde dejó claro que, en su visión, lo que ocurre a miles de kilómetros podría sentirse en los bolsillos juarenses. Porque, al parecer, entre el desierto de Chihuahua y el Medio Oriente hay algo más que distancia: hay una preocupación compartida… al menos desde el escritorio municipal.

Eso sí, Pérez Cuéllar no perdió la oportunidad de subrayar la importancia de la coordinación con el gobierno federal y de mantener una buena relación con Estados Unidos, factores que, a diferencia del conflicto internacional, sí tienen una influencia más directa en la dinámica local.
En su intervención, también recordó que la industria maquiladora sigue siendo el motor económico de la ciudad, por lo que su administración trabaja para evitar pérdidas de empleo, incluso en escenarios globales inciertos. Un esfuerzo que, según dijo, se complementa con inversiones moderadas que buscan mantener la competitividad de la región.
El mensaje final fue claro: actuar con responsabilidad ante la incertidumbre global. Aunque, para muchos, la duda persiste: ¿hasta qué punto las decisiones y conflictos del otro lado del mundo realmente dependen —o preocupan— al gobierno municipal?
Por lo pronto, en Ciudad Juárez, el Medio Oriente ya forma parte de la agenda. Aunque sea, al menos, en el discurso.
